Mide tus palabras

Relatos de Aster Navas

Thursday, June 30, 2005

Cállate

Toribio Herrero Mesperuza no dijo ni esta boca es mía. La vida le había convencido de que no tenía razón; de que lo que le rondaba por la cabeza, como siempre, era una solemne tontería. Ya desde niño sus padres –“este hijo tiene ideas de bombero”- se lo dejaron claro. Los profes –“¿Herrero, se ha fumado usted un canuto?”- se mofaban en el instituto de sus comentarios de texto. En la oficina – “y usted a lo suyo, Don Toribio”- nunca le dejaron opinar. Los amigos –“¡no digas chorradas, Tori!”- también contribuyeron. Tuvo suerte y casó con una mujer de temperamento que ni escuchaba –“¿tú qué coño sabrás, cariño…?”- sus descabelladas sugerencias.
Por eso mientras cerraban su ataúd suspiró y guardó un inteligente silencio. No, no podía –volvió a mover la mano derecha y entreabrió los ojos- estar vivo. ¿Iba a saber él más que el médico?

2 Comments:

Anonymous mauronicolini said...

El mejor junto con "Clip" diría yo.

8:17 AM  
Blogger Aster said...

Gracias ¿mauronicolini...?

Un abrazo.

4:21 AM  

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